Insanity



30.4.16



Cuando se revisa lo que se hizo en el rock industrial que se ligaba a lo que fue su cuna, cuando se alimentaba del ruido y la experimentación, se observa que ese tipo de propuestas casi nunca mermaron en su intención de ser parte del outsider. Cuando el punk mermó en los Estados Unidos y Europa continental (dado que en las penínsulas de Europa extrañamente sí se arraigó) el rock alternativo y la música bailable tomó los escenarios y se perdieron esos importantes conciertos dados en pequeñas salas, esos conciertos que se tomaban como referencia pasaron a ser los grandes festivales inspirados por algo parecido a Woodstock, rock al aire libre organizado por empresarios donde se reunía a miles de personas para escuchar decenas de bandas que ya no creían en la autogestión.

Mientras esto ocurría allá por los noventas, en el subsuelo había una cadena de proyectos más violentos que por sus propias formas era imposible que se les viera en esos escenarios. Ese tipo de proyectos no tenían -ni tienen- la intención de hacer música en el sentido ortodoxo, sino que sus objetivos eran otros, ya sea la provocación acompañada de sonidos del corte de Whitehouse o Con-Dom, como también proyectos acompañados de una mística mágico-religiosa, también los había de corte fetichista sexual, eran, dicho en pocas palabras, proyectos más personalistas dirigidos a una minoría.

Nosh es parte de ellos. Este disco se publica en 1994.    

EXPENTANCY: Industrial, Noise, Ambient
FELLOW: Sleep Chamber, Club Moral, Euthanasia Waltz






25.4.16


En Una Temporada en el Infierno, Rimbaud describirá sus excesos y el arrepentimiento que sufrió efecto de lo que para él era la vida de un verdadero poeta. En el último poema de ese libro, Adiós, el poeta maldito se despide del mundo de las letras; llama por abrazar las espinas del progreso a pesar de las heridas que esto cause, a eso se refiere con la máxima "hay que ser absolutamente moderno".

Después de escribir eso abandonó para siempre las letras, se dedicó a vagar por unos años, se hizo empresario, traficó con esclavos y murió de una forma horrible cuando Francia pedía el regreso del poeta.

En este track Deicida 69 hace un tributo al Enfant Terrible, se trata de uno de los tracks recientemente liberados por ese proyecto de México que mezcla el experimental con la rebeldía del punk.





20.4.16



Son conocidas las historias de persecución que sufrían los punk en la exYugoslavia a finales de los ochentas por parte de la policía, incluso se ha llegado a sugerir que la emergencia de éstos va a la par con las guerras intestinas de la república soviética que se tradujo en la segmentación territorial de los noventas dado que se les entendía como una especie de jóvenes que habían aceptado una parte de la cultura decadente del capitalismo. 

Por ejemplo; el oficialismo soviético asociaba a los asesinos en serie y la drogadicción con la decadencia del sistema capitalista, incluso cuando Andrei Chikatilo cometió sus crímenes los servicios secretos soviéticos tardaron en aceptar que todos esos asesinatos eran obra de una sola persona dado que el asesino en serie era definido como un producto que sólo podía ser posible en países capitalistas donde las condiciones de vida promovían conductas antisociales. 

Respecto al punk rock, también era algo que avergonzaba a los soviéticos ortodoxos pues éste era entendido como seudoarte hecho por drogadictos y antisociales, los punk eran entendidos como gente contraria a la moral del sistema comenzando desde el consabido rechazo del punk al trabajo y ser casi un culto a la pereza, algo que por definición era contrario al ideal de la sociedad comunista donde el trabajo es una actividad obligatoria, una actividad que define al hombre, le dignifica y le asegura un lugar en el mundo. Los comunistas entienden la pereza y el odio al trabajo como un posicionamiento que nace de una moral burguesa (cosa distinta es el ocio, el ocio es observado como el tiempo libre posterior al trabajo, mientras que la pereza es el rechazo a toda actividad, incluyendo toda actividad productiva). Incluso Sex Pistols tenían algunas canciones donde literalmente de vanagloriaban de ser jóvenes perezosos (“huevones” se les llama en México).

Ahora bien, mientras en la URSS se les entendía de esa forma, en el bloque capitalista al punk de inmediato se le asoció con un tipo de rock neocomunista, más aún cuando se entendía como un tipo de música que entre sus puntos de crítica estaba la sociedad materialista, se hablaba de él como una respuesta al consumismo, a las formas de enajenación social de la moda (la moda es un producto capitalista desde el término mismo), eran antidemócratas, no se definían como ciudadanos; resumiendo, el punk rock original rechaza y ataca las llamadas virtudes de la burguesía, motivo por el cual los conservadores definieron a este estilo como un rock comunista y, por tanto, dañino para el desarrollo social.

No conozco a ningún exponente del punk de la vieja escuela que se definiera como comunista, incluso sus críticas también fueron dirigidas a la URSS porque entendían a ésta como un sistema autoritario que mermaba la libertad humana y, sin embargo, los punk tampoco eran liberales dado que el liberalismo no es más que ultraconservadurismo burgués disfrazado de libertad. 

El punk es algo más sencillo y dista de una propuesta política sofisticada o una propuesta para apoyar uno u otro sistema social, incluso tampoco son anarquistas, en dado caso son antiautoridad. El punk rock ha nacido y se mantiene en zonas subdesarrolladas que pudiendo otorgar oportunidades a los jóvenes éstas no se dan dado el diseño institucional por el que han apostado los gobiernos. Es común en países que apuestan por el liberalismo económico dado que con la arenga liberal se empatan algunas tesis flacas relacionadas con la búsqueda de la libertad humana y por ello se permiten ciertos tipos de expresiones críticas e incluso irresponsables que en sistemas autoritarios sería imposible de ver. 

Cuando el punk rock apareció en Yugoslavia se encontró en una situación de cambio político donde un muy amplio sector de la población buscaba adoptar un sistema de organización social más parecido al occidental, dado ello se les entendió como una especie de infiltrados, jóvenes que habían sido seducidos por los vicios característicos del capitalismo (las drogas, la pereza, la no perspectiva de futuro, lo antisocial, etc) y por ello se les perseguía.  No son pocos los politólogos que ubican la falta de expectativas de futuro de los jóvenes de las exrepúblicas soviéticas con la caída del bloque, Juan Carlos Monedero ha mencionado que en su visita a la RDA con motivo de una investigación que realizó en los ochentas se encontró con jóvenes que ya no creían en el ideario soviético siendo Monedero uno de los primeros politólogos que sugirió quedaba poco tiempo de vida para la Unión Soviética al no existir para entonces cohesión ideológica en su población junto con un golpeteo y sabotaje constante por parte de occidente. 

Diversos grupos de punk rock aparecieron en estas condiciones en Yugoslavia, eran mediados de los ochentas y hoy los países que formaron parte de esa república soviética tienen una importante tradición en el punk rock y sus derivados. 

Para este post presento dos discos hechos en aquellos años de transición: U.B.R. y Tožibabe. Ambas bandas son pioneras del rock callejero yugoslavo y son muy poco conocidas en occidente; en el caso de UBR se tiene un hardcore muy al corte del que se realiza en Alemania y en Inglaterra, un hardcore muy a lo Bristol. Por su parte, Tožibabe se trata de un grupo menos tradicional y más cercano a la línea post punk relacionada con el gótico, el sonido es muy dado al deathrock y se le podría definir con sencillez en él sí sólo se parte de la base del sonido, pero dando atención a lo que decían sus letras y la forma conjunta en la que el grupo actuaba se concluye que juega en las ligas del punk. 

Los dos discos del post es un Split compartido por las citadas bandas, y el segundo disco es el material más conocido de Tožibabe, el Dezuje.


EXPENTANCY: Punk Rock, Post Punk
FELLOW: Sex Pistols, Public Image Limited, GBH




 

15.4.16



Los movimientos feministas surgieron de la mierda anglosajona, una moda de chicas pudientes jugando a la búsqueda libertad. Hasta la fecha siguen de la misma forma; dicen defender la vida y defienden el aborto, dicen defender las causas sociales y no se ligan a la extrema pobreza, se dicen de mente abierta y actúan de forma autoritaria, dicen estar en contra de la cosificación de la mujer y ellas mismas se prestan a ser un instrumento político que tiene la figura de la mujer como cosa. Incluso el feminismo es tan inútil para el cambio político de fondo que sus organizaciones reciben subvenciones del Estado; el feminismo es una forma para hacer importante lo secundario y no pensar en lo fundamental. Resumiendo, una moda de protesta rosa apetecible a jovencitas. 

En cambio, las mujeres que realmente ejercen una forma de lucha son parte de movimientos relacionados con los derechos civiles y no hacen una diferencia que parta del sexo, son parte de un todo y en su mayoría son mujeres que no tienen ni el tiempo para definirse con los pendejismos de las feministas, solamente son luchadoras sociales a secas, gente que van de la mano con hombres. 

Los movimientos feministas de hoy, que son un cliché, comenzaron en el XIX con mujeres que poco tenían qué ver con el talento literario pero que eran amantes de múltiples escritores, nada tenían que ver con mujeres como Sor Juana Inés de la Cruz que además de poetizas extraordinarias eran luchadoras por la libertad de los pueblos, en cambio, el único talento de las feministas cliché era ser buenas en la cama, se trataba de mujeres cercanas al mundo intelectual y al mundo del arte. Las feministas declaradas son radicales, su equivalente en política sería el espécimen conocido en mi país como Chairo, un ser repugnante que cree en la politización de absolutamente todos los aspectos de la vida y que al haber leído unos fragmentos del Manifiesto del Partido Comunista se considera de izquierda, ese tipo de especímenes suelen vérseles en las cantinas más baratas de la ciudad discutiendo de política y teniendo la solución a los grandes problemas sociales justo en el fondo de la cerveza. Su equivalente en la derecha sería el típico Liberal (neoliberal) que se encuentran en el Youtube, seudointelectuales que admiran a Manuel Llamas, Juan Rallo y los que trabajan para Federico Losantos, un delirante de ultraderecha heredero del fascismo. 

El eje catalizador para el feminismo se dio en los Estados Unidos a la par con el auge de la farmacología; el uso masivo de la píldora anticonceptiva y la investigación con LSD. Esto ocurrió a partir de la mitad del siglo XX y en los sesentas estaba en auge. Al ser el feminismo una moda desde su nacimiento, se ligó al hipismo de Haight Ashbury y ahí está el foco que sirvió como pólvora para exponer el feminismo a otros lugares del mundo, principalmente Europa. Lo hippies fueron una moda estadounidense que fue popular entre los estudiantes, los hippies creían que drogarse y follar todo el día era una forma de cambiar el mundo por medio de la experimentación de “otros estados de conciencia”, ellos, en su mayoría niños pijos clasemedieros que no le gustaba trabajar, explotaron el papel de la mujer y la figura femenina, acostumbraban las orgías, la poligamia, y también solían creerse importantes actores políticos del sector universitario aunque en realidad poco hacían por la generación de conocimiento especializado y por la defensa de los derechos civiles. Lo que buscaban los hippies era poderse drogar y follar escuchando rock.

Mientras ocurría esto entre los pijos, se articuló un movimiento de lucha por los derechos civiles entre los sectores que realmente eran reprimidos en los Estados Unidos ya sea por su color de piel o por causas económicas, una lucha que fue liderada por gente como Martin Luther King. Ahí había mujeres que nada tenían por ver con el feminismo dado que ellas estaban luchando por un aspecto político realista, luchaban contra el apartheid y contra el supremacismo blanco, así como contra las premisas en las que se fundó el KKK ligado al partido republicano estadounidense; es decir, los genuinos movimientos sociales estaban ejerciendo una actividad antisistema en beneficio del conjunto social y en correspondencia con la Declaración Universal de Derechos Humanos, mientras el hipismo y el feminismo sólo buscaba leves cambios del contrato social. 

La gente dedicada a la música pocas veces ha tenido fines intelectuales, sin embargo, la gente que hizo rock en los setentas eran favorables a causas de los derechos civiles básicos, especialmente si se recuerda que una de las formas en las que se interpretó el liberalismo era realizar la búsqueda del ser humano sin sometimiento del Estado. En los setentas permeó la idea de que el rock era música de izquierda y como tal mostraba simpatía por los movimientos sociales.

En el caso particular del punk rock el feminismo fue interpretado (salvando las distancias y considerando que no eran intelectuales) de una forma muy precisa, como una moda de las clases medias estadounidenses, como una forma de relevar lo fundamental en pro de un discurso hueco que supuestamente defendía los derechos de la mujer. Incluso CRASS realizó un disco que tenía como eje las contradicciones del feminismo y las formas en las que se expresaba el patriarcado incluso en ideologías disfrazadas de ciencia como lo es el psicoanálisis. El disco se llamó Penis Envy (enviada del pene), el título se trata de una sátira a las estupideces que escribió Freud el cual solía minimizar el papel de la mujer en la sociedad, mientras que otorgaba un máxime al hombre y su instrumento para follar.

Dentro del punk rock las mujeres tuvieron un papel importante como artistas y seguidores, incluso muchas de ellas hoy tienen una historia casi legendaria como es el caso de Siouxsie, pero en el punk rock setentero siempre rehusó definirse como un género a favor del feminismo por las causas antes dichas, a su vez, en él no se buscaba el agrado o la aceptación del público por medio de la integración de mujeres en sus actividades, tal y como sí hicieron los hippies que se consideraron “distintos” al hacer partícipes a féminas en y con ello ser menos repudiados por la prensa, aspecto que resultó contraproducente porque se dedicaban a exhibirlas desnudas y drogadas porque el sexo, las drogas y lo chairo era el ambiente natural del hipismo. Cabe mencionar que, para el hardcore, principalmente el estadounidense, el feminismo sí fue retomado, así como otros casos que yo nunca he aceptado como parte de un punk genuino, como el vegetarianismo, la posición antidrogas, el nazismo que también tocó el harcore, el optimismo fundamentalista, etc.

Yo entiendo el punk rock como música nihilista, contestataria y profundamente contraria a las modas y las poses. Y, The Expelled (Los Expulsados) tiene esas cartas; ellos fueron un grupo británico de principios de los ochentas que pertenecieron a los grupos de transición entre el punk rock y el hardcore, la vocalista era una conocida punk de la región de Leeds (Inglaterra) conocida como Jo Ball, la cual fue una fuerte crítica a los movimientos feministas, así como a la policía y la forma en que se ejercía la política del Reino Unido, las influencias del grupo están muy marcadas por Sex Pistols, Siouxsie, Sick Things y Vice Squad, punk acelerado cercano al hardcore pero sin perder el carácter cadencioso y sarcástico que da la marca al verdadero punk rock, a su vez el grupo tiene algunos matices de música obscura principalmente por el estilo vocal y el trabajo en guitarras que hace de The Expelled un grupo muy elegante para hacer música de protesta social. 

La carrera del grupo fue corta, en su alineación original sólo permanecieron un par de años, cuando Jo Ball abandonó el grupo no lograron sustituirla y por ello colgaron los instrumentos. Con el lanzamiento de las series Punk Rock Collection (lanzadas en los 90s en conmemoración a los 30 años del punk) se volvió a hablar de ellos, así como de otros clásicos que no lograron reconocimiento lejos de Inglaterra como fue el caso de Notsensibles.

The Expelled es el caso típico de la posición que tenía la mujer en los tiempos salvajes del punk rock, una posición donde las mujeres punk no se vanagloriaban de su sexo ni usaban determinantes tan pendejos como el nosotros y nosotras, hermanos y hermanas… algo muy distinto pasa hoy, ya es una moda entre las adolescentes definirse como feministas, chicas autoritarias y patéticas que son dañinas al acto genuino de lucha por los derechos sociales que no distingue de su lucha la raza, la religión o el sexo de sus agremiados. 

Al fondo de la bebida que otorga el sistema para embrutecer a los humanos, las feministas no son la otra cara del machismo: una posición para gente apendejada.         

EXPENTANCY: Punk Rock, Hardcore
FELLOW: Vice Squad, Sex Pistols, Plasmatics


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1.4.16



El Punk estaba hecho por perdedores y reivindicaba ese papel de derrota social en la vida moderna, ser un perdedor era un título honorífico para el punk de la vieja escuela. Los perdedores no sólo son mártires en la historia, sino que en ellos están las figuras de aquellas personas fieles a sus principios, están los sediciosos, los revolucionarios, los contraculturales. Desde Sócrates hasta hoy las figuras míticas han sido los que en su momento se creyeron derrotados.

La opinión de Bill Grundy, célebre en el rock por haber compartido majaderías con Sex Pistols en un programa de entrevistas que dirigía en los setentas, puede resumirse en lo siguiente: no existen razones válidas para que el punk exista dado que la generación de los setentas vivía mejor que las generaciones que le precedieron, en especial la de principio de siglo que sufrió el Crac del 29 y las guerras mundiales.



La opinión de Grundy es interesante para quién se importa por conocer las fuentes que nutren al punk, especialmente el setentero, dado que el actual posee otras intenciones y es distinto al hecho hace cuarenta años. El actual muchas veces no va más allá de subirse al escenario, hacer música que se autodefine como punk, se dice anarquista y mantiene la facha. Partiendo de eso que hoy persiste, Grundy tenía razón. 

Si al punk se le desprende de sus raíces culturales, y con ello de su desarrollo en la historia, no tiene razón de ser más allá de una moda hecha por un conjunto de Rebeldes Sin Causa; pero, siendo más estricto al no aislar los principios como consignas sino entender que se intentó concatenar un movimiento artístico, se abre la panorámica a otras aristas donde se toma en cuenta los lugares en los que nació y su momento histórico, así como los objetos, eventos y situaciones que originalmente tomaron casi como totems -objetos de culto-, entre los que juegan un papel el uso de drogas y su significación, la autodestrucción, lo sórdido, el situacionismo, el antimaterialismo, la antifama, el rechazo social como motivo de orgullo, lo apolítico, la vagancia, el No Future, el nihilismo, lo Pulp, etc., el punk, especialmente el británico era la acción cínica hacia una vida injusta, y se presenta como uno de las expresiones artísticas más enriquecidas que había tenido un papel en la música del siglo XX. 

En mi opinión únicamente los bluseros habían generado una mística tan compleja antes del punk y, aspecto a resaltar, el punk se manifiesta como un antitodo que dirigió sus flechas contra el pasado y el porvenir, pero dentro de sus pocas figuras de respeto se encontró el blues y el jazz; en cambio, fue severo con los Hippies, los Beatles, los Stones, el rock progresivo y lo que eso representaba. Para los punk ese pasado estaba impregnado por formas de eludir la realidad, en esos tiempos el rock había sido un instrumento de manipulación masiva de la juventud, en esos tiempos la juventud abandonó las causas de liberación en búsqueda de una quimera, se abandonó el sentido práctico y se dejó de pensar en lo concreto para pensar en una mística casi religiosa inspirada en los alucinógenos creyendo que la liberación era un fenómeno mental, abstracto (así lo creían los hippies) y no un fenómeno tangible y concreto. En términos literarios, el hippie promedio disfrutaría de cosas como Viaje a Ixtlán de Carlos Castaneda que es una posición ritual y mágica del uso de drogas; en cambio, el punk se identificará con el Junkie de William Burroughs que es una literatura fría, una narración realista de lo que es un drogadicto urbano.  

En el punk setentero la razón artística tenía peso, incluso podría ser un poco intelectual; los punk no eran versados académicos, incluso muchos de ellos creían más en la oportunidad de divertirse que en el papel que en el medio intelectual podrían jugar; pero hubo otros que sí lo entendían como algo más complejo, como una cultura (subcultura), y fueron esos “otros” los que intentaron impregnar el punk de un sentido ideológico, de pensamiento, construir una lógica y una narrativa en torno a él donde el rock (la música) era sólo una forma de ejercer, pero también los había otras formas de serlo, los había poetas, novelistas, actores, dibujantes, diseñadores, ideólogos, etc. 

A lo señalado el conservadurismo no prestó atención, el conservadurismo se centró en definir el género solamente como música acompañada de una forma estrafalaria de vestir y no aceptó que se tratara de una propuesta informal de filosofía de vida que inició entre los jóvenes urbanos de los países más desarrollados y que el estilo presentaba implicaciones en diversos campos. Incluso hasta la fecha por lo general se continúa entendiendo este estilo sólo como género musical, y ahora que ya han pasado sus mejores tiempos no hay razones para creer que el punk de hoy será reivindicado a las intenciones que tuvo en sus inicios, hoy no se hace cine de ese corte, ni diseño, ni literatura, logró imponerse la lógica de la música, incluso de una música que no es abierta a otros estilos sino cerrada, dogmática y testaruda, música predecible y poco innovadora.  Por ello, lo que dijo Bill Grundy desde su posición de crítico conservador tiene sentido y fue la que terminó por imponerse. 

Los que se consideran importantes figuras del punk por el oficialismo y las masas de aficionados ignorantes (Green Day, Blink 182, etc.) adoptaron la forma en que Grundy y gente como él entendía las cosas. Pero hubo otros que entendían esto sin tanta superficialidad, lo entendían de forma más rigurosa y fue la generación a la que pertenecía Stiv Bators, John Lydon, Penny Rimbaud, Siouxsie Sioux, Joe Strummer, los Heartbreakers y Johnny Thunders. 

La generación que vivió los orígenes del punk vivió una época donde se estaban derribando estructuras fundadas en los años cincuenta y se construían otras, donde las ideologías de corte político tenían un peso importante, en aquellos días los jóvenes con educación académica se definían como marxistas, maoístas o leninistas, se tenía fe en lo que la política podía contribuir al mejoramiento sociedad, además esa generación nació justo en la fase más cruda de la Guerra de Vietnam, y si bien no se desarrollaron con los bombardeos en sus territorios sí vieron por los medios de comunicación cómo actuaba el soldado norteamericano, ese soldado que se había presentado en el mundo occidental como un héroe en las Guerras Mundiales era en realidad un asesino, un violador, un drogadicto y un peón de políticos corruptos. 

Gente como Jim Morrison estaba en su adolescencia en los tiempos de Vietnam, dado lo cual tenía más herramientas de vida para entender aquello, ¿pero un niño nacido a finales de los 50s, que es cuando nacieron los que más tarde se definirían como punk? Un niño tiene por definición menos instrumentos para asumir las problemáticas sociales en comparación con un adolecente, y ese tipo de experiencias tempranas marcan la vida de las personas. Además de ello, estaba el factor de una guerra fría entre Estados Unidos y la URSS, en los sesentas por primera vez en la historia el mundo concientizó lo que se llamó la Destrucción Mutua Asegurada, término que refería a la respuesta automática a un bombardeo nuclear que garantizaría la destrucción del enemigo, incluso en las librerías y puestos de periódicos se vendían manuales para saber cómo actuar en caso de bombardeo nuclear, se hicieron películas, documentales, series y libros al respecto. Cabe señalar que con Vietnam entró el uso masivo de drogas a lo que se decía -y se sigue diciendo- es la democracia más desarrollada del mundo, los Estados Unidos; incluso no sólo entró a las calles sino también a las universidades, así como el LSD y un sinfín de sustancias sintéticas que ahora se sabe eran facilitadas por esferas del gobierno, militares, policías y centros de inteligencia. No sólo se experimentó con drogas en los laboratorios, sino también se usó para el control social, la sociología hizo bastantes investigaciones al respecto.  

Así que, no era precisamente sencilla la vida para un niño nacido a finales de los cincuentas y principios de los sesentas; cabe señalar que en los Estados Unidos algunos de estos niños perdieron a sus hermanos y padres en Vietnam, o tenían el dudoso orgullo de decir que en su familia había un veterano de guerra, incluso los mismos países renegaban de dotar de honores a sus combatientes, algunos de ellos se convirtieron en pordioseros y vagabundos traumatizados por lo que vieron en el frente, algunos se convirtieron en drogadictos desde Vietnam. El cine trató ello, por ejemplo, quitando ese culto que hoy se hace a Sylvester Stallone se tiene que uno de sus personajes estaba loco; Rambo no era otra cosa que un excombatiente de Vietnam psicológicamente afectado, atrapado en su pasado y sin futuro, un joven que perdió su adolescencia en la guerra y no sabía hacer otra cosa más que guerrear bajo la consigna de luchar por una patria la cual nunca le reconoció como un héroe de guerra, que en cambio sólo le ofrecía el rechazo social, la penumbra y los sueños rotos durante los mejores años de su vida que ya habían pasado. Otro caso es Taxi Driver, en ese film también se tiene como protagonista a un veterano de la guerra de Vietnam que una vez que regresó a su país se convierte en una figura obscura que se pierde en la ciudad, un ser rechazado a pesar de ser esencialmente noble y querer rehacer su vida, humillado al querer ser un ciudadano normal con una pareja normal, un trabajo normal y una vida feliz. Y este hombre, una vez dándose cuenta que le queda poco tiempo de vida (sufría cáncer como tantos otros combatientes que se expusieron al agente naranja tan usado en Vietnam), decide tres cosas: salvar a una prostituta, matar a un político, suicidarse.          

A esa realidad en que se desarrollaron durante los sesentas aquellos niños se suma la consabida situación en que azotó en la segunda mitad de los setentas, la Crisis del Petróleo que tenía como fuente algo más grave, la crisis del modelo de desarrollo que se habían planteado en los tiempos de posguerra. 

Las formas en las que esto se traduce dejó una huella profunda en los que para 1976 ya eran adolescentes, una generación que se desarrolló en un ambiente bélico, que creció en medio de un fuego cruzado de luchas ideológicas, y que cuando estos jóvenes se encontraban en el momento de hacerse una vida por sí mismos las puertas estaban cerradas. Cuando se escuchan las declaraciones de la generación del 76 el denominador común era la imposibilidad para encontrar un lugar en el mundo. 

Algún reaccionario puede sostener que Steve Jobs también formaba parte de esa generación y que fue entonces cuando comenzó su carrera como emprendedor hasta convertirse en multimillonario, lo cual sería el ejemplo de que ser un perdedor no está determinado por el tiempo en el que se viva. Eso es cierto, pero Steve Jobs no era un joven pobre que viviera en los suburbios o en edificios departamentales, sino un joven de clase media con acceso a créditos bancarios, un estudiante universitario que se encontraba en el círculo del Silicon Valley que recibió importantes inversiones económicas en una correlación entre la iniciativa privada y las universidades con el objetivo común de convertir la zona en un centro de vanguardia para el emergente sector informático. Steve Jobs también fue producto de sus circunstancias, así como lo fueron los desafortunados que nacieron y vivieron en el Bronx o en las zonas de hacinamiento de Londres.

Así que hay genialidad en cierto número de personas, Steve Jobs fue una de esas personas de genio, pero éste, el genio, la creatividad, la inteligencia, se expresa en función de las circunstancias y bajo los términos del punk una figura de gran genialidad fue Johnny Thunders.

Nacido en NY en 1952 en una familia conflictiva y profundamente desestructurada, Johnny fue de esos jóvenes que crecieron creyendo que en el rock había oportunidades para desenvolverse en la vida y para poder desenvolverse en el mundo a pesar de las vicisitudes que acompañan esa actividad, ser músico de rock, además, él no estuvo influido por la coraza acartonada que a una persona suele otorgar una educación académica superior, sino que su educación era más bien baja, un mal estudiante que se mostraba competente para el deporte pero que no podía abrirse paso a él dado que su padre lo había abandonado desde la niñez y tener un padre era el requisito para ser un deportista. Johnny era el común niño desastre del colegio, un inadaptado desde la infancia como lo fue la mayoría de los que más tarde probarían suerte en el punk (cabe citar otro caso, la biografía de John Lydon da múltiples ejemplos de los maltratos que sufría en el colegio dado su aspecto frágil). 

La primera banda que formó Johnny Thunders fue antes de cumplir la mayoría de edad, pero en la que ganó nombre fue en los New York Dolls, el grupo más escandaloso de la región en su momento, los drogadictos, los transvestistas, los pésimos músicos, los que eran vistos más como artistas del caos que como aspirantes a músicos. Después vivieron los Heartbreakers, una de las bandas pioneras del punk rock en los Estados Unidos y, por último, llegó su actividad como solista, un trabajo que opacó todo lo que antes había realizado dado que en su trabajo solista se nota ya una madurez como compositor que antes sólo se dejaba ver en breves destellos. A su vez, como solista se concluyó que Johnny Thunders no estaba jugando ni buscando fama, sino que estaba dispuesto a morir bajo la narrativa nihilista pisoteado por aquellas formas en las que aplasta la impasible urbe a los renegados, y así ocurrió.

Con Thunders se tiene una de las figuras más densas y entregadas al arte de los salvajes setentas. Él concentró en su música y su forma de vida la incredulidad al mundo, las mismas formas de incredulidad a las que hacía referencia el punk, fue un hombre que se entendía a sí mismo no como un músico puro sino como un trotamundos en búsqueda de la libertad destinado a la derrota, ser un perdedor y no sólo aceptar ello sino construir ese tipo de vida de guerrero destinado a ser vencido por un mundo que enloquece a todos, un hombre que tiene como flechas sus palabras, como escudo sus drogas, como razones sus sentimientos, y como perspectivas no llegar a viejo. Para Johnny Thunders convertirse en un adulto era casi una humillación. Él escapó de la fama, quiso mantenerse ligado al sudor de la calle a pesar de habérsele presentado oportunidades para el salto comercial dado que era de los pocos punk que tenían un talento exquisito tanto en la composición instrumental como en las letras, era un excelente letrista y tenía las cartas para ser una de esas leyendas de la guitarra, a él se le debe esa suciedad y simpleza que hasta hoy se sigue reproduciendo, una suciedad que hoy todos dicen que es fácil hacer pero que antes de Thunders nadie hacía, ya sea por temor al rechazo o por temor a ser recordado como un mal guitarrista, un guitarrista no virtuoso. 

Al atender lo que se hizo en los Heartbreakers es sencillo darse cuenta por qué no son conocidos casi por nadie que no esté familiarizado con el punk; los Heartbreakers eran radicales, sus composiciones no sólo estaban inspiradas en el uso de drogas, sino que eran cultos a la drogadicción y las formas en que el ser humano decae. Bajo la batuta de Thunders ellos presentaban al drogadicto como un héroe urbano donde la heroína era la droga de preferencia en sus personajes, en el grupo esa droga se usaba asiduamente, incluso el conocido track que coverearon Ramones “Chinese Rocks” (originalmente tocado por Heartbreakers) era un himno a los yonquis, el Chinese Rock es el nombre que se le daba a la heroína en las calles de NY allá por 1977. En lo que respecta a la figura del perdedor, se tiene “Born To Lose” (nacido para perder), ahí se trata de una sátira autodirigida que en el punk se entendía como una forma de reírse de la desgracia personal. En “Pirate Love” se trata de un joven que sale en búsqueda de una prostituta, se toca el aspecto religioso, el conservadurismo y, claro está, el aburrimiento que era entendido por el punk como un estado de ánimo que impulsaba al desorden.

Heartbreakers (el nombre hace referencia a personas emocionalmente inestables, pero extremadamente atractivas) sólo grabaron un disco que se tituló Like A Mother Fucker (algo semejante a “Para Un Hijo de Puta”) y que por presiones para ser publicado por alguien se tuvo que lanzar como L.A.M.F., después de este disco Thunders continuó con una brillante carrera solista que le catapultó en el subterráneo como un músico maldito, pero eso ya forma parte de otra historia.

EXPENTANCY: Punk, Proto Punk
FELLOW: New York Dolls, Sex Pistols, T Rex





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